EL RUGIDO DEL TIGRE

La salida del Dr. Fernando Pérez Chávez, de la administración de los Servicios Médicos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, demuestra que el Rector Rogelio Garza Rivera está creando su propio grupo político y administrativo. Más de dos décadas estuvo al frente del cuidado de la salud de los trabajadores universitarios y sus familias. Sin embargo en los reacomodos estratégicos, en el segundo periodo de esta rectoría, vienen personas con nuevas lealtades que al parecer tratarán de romper el molde que los formó y crear un nuevo proyecto político en el que en breve navegará la UANL.

Personajes como el Dr. Reyes Tamez, quien trascendió más allá de la Universidad al haber sido designado Secretario de Educación Publica en el periodo de Vicente Fox y el Ing. José Antonio González Treviño, quien también fue Secretario de Educación, pero en el estado, se les ve luchando en medio de la corriente renovadora que, dicen, pretende implementar el actual Rector, pues se comenta que el Dr. Perez Chávez pertenece al grupo de ambos ex rectores.

Otra de las señales del cambio, fue la designación del nuevo Director de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica FIME, que al parecer ya tenía cocinada José Antonio González, pero que, se comenta, le dio la voltereta el Ing. Garza Rivera, pues se dice que ese director recibió el apoyo del nuevo gabinete que gobierna la Universidad.

Sea como fuere, la lucha por el poder se está dando en un ambiente político nacional, donde las Universidades del país las trae en jaque las políticas económicas de recortes monetarios y la aparición de nuevas escuelas profesionales que está abriendo la Presidencia de la República. Un juego muy peligroso pata la UANL

El sindicato de la misma Universidad se prepara para presentar el pliego de peticiones que aprobarán en breve los trabajadores de esa organización gremial. Aunque los trabajadores ya comentan que saben de antemano que el aumento salarial no rebasará los tres puntos porcentuales y que todo lo que rebase el punto, será ganancia que habrá que celebrar en la Macroplaza como una gran conquista.

Ya se corrió la voz de que el aguinaldo de los trabajadores y demás prestaciones no se gravará este año, pero que a partir del 2020 se le aplicará el impuesto a todo lo que gane el trabajador, que serán las primas vacacionales, bonos de producción y la mayor compensación, como lo es el.aguinaldo. Cualquier defensa del STUANL sería en vano ya que es por ley que todos los trabajadores deben pagar el impuesto por trabajar. Así es de que no les echen “mosca” a los iluminados del sindicato, que aunque hay muchos que por años se la han pasado rascándose los huesos, pero si cobrando, en ese punto, deveras, no podrían hacer nada.

Por ahora en el sindicato hay paz y tranquilidad, pues se esperan ya las fiestas navideñas, los regalos, el aguinaldo, los bechos, bachos y apapachos. Pero llegando febrero, se llega al segundo año de tres de la administración de Oscar Amel Elizondo Zambrano y pasando la Asamblea General Representativa, volverán a atacar los que siempre han querido llegar a la Secretaria general y no han podido materializar su sueño. Volverán las grillas, las descalificaciones, los chismes, los complots, lo mismo, como si fuera una película  que se “estrena” cada tres años.

(VISITE NUESTRA SECCIÓN:  “UN BUEN TACO DE OJO”)

 

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